El VHC es un virus transmitido por la sangre,
que se contagia principalmente por
contacto con la sangre de una persona infectada. Cuando el VHC
penetra en el cuerpo humano, llega a
través de la sangre hasta el hígado, donde activa un proceso inflamatorio responsable de la hepatitis
aguda o crónica.
La infección
aguda por elVHC suele ser asintomática y pasar inadvertida. La mayoría de
las personas infectadas crónicamente no recuerdan
ningún episodio agudo previo de ictericia o afectación hepática. Algunas personas presentan diversos
síntomas inespecíficos en el momento del contagio, pero no los asocian con una enfermedad hepática.
El principal problema de la hepatitis C es que la infección puede llegar a hacerse crónica en la mayor
parte de los casos. Aunque la infección aguda suele ser prácticamente asintomática, una vez que el virus
penetra en el organismo, tiene muchas probabilidades de permanecer en él y replicarse en el hígado durante
el resto de la vida de la persona infectada.