Biofármacos
Los productos biofarmacéuticos transforman la medicina

La biotecnología moderna y el desarrollo farmacéutico tradicional tienen mucho en común. Por ejemplo, comparten el objetivo de desarrollar sustancias capaces de curar o prevenir enfermedades. Para lograrlo, ambos se basan en los descubrimientos recientes de la biología. A la mayoría de los pacientes les es indiferente que un fármaco se obtenga por medios biotecnológicos o químicos. Lo fundamental es que sea eficaz. Sin embargo, si se consideran más detenidamente, entre estos dos tipos de productos farmacéuticos hay diferencias muy importantes.

Casi todos los fármacos tradicionales son moléculas pequeñas. Suele tratarse de compuestos orgánicos relativamente sencillos que contienen unos pocos grupos funcionales. Sin embargo, las proteínas terapéuticas, que constituyen el grupo más amplio de productos biofarmacéuticos, son harina de otro costal.

La mayoría de ellas son mensajeros químicos, enzimas o, especialmente en los últimos tiempos, anticuerpos monoclonales. Algunas están presentes de forma natural en el organismo. Por ejemplo, muchos productos biotecnológicos utilizados desde hace tiempo, como la insulina y la eritropoyetina, son mensajeros químicos naturales. Ahora, estas moléculas pueden sintetizarse en células genéticamente modificadas que poseen la información genética con la que producir la proteína humana.

© 2002-2009 F. Hoffmann-La Roche Ltd
See our Legal Statement