Tratamiento
¿Cómo puede tratarse la artritis reumatoide?

En la actualidad se dispone de varios tratamientos para la AR. Algunos van dirigidos a mejorar los síntomas y otros modifican la evolución de la enfermedad. Sus objetivos son aliviar el dolor, reducir la inflamación y frenar la progresión de las lesiones y la discapacidad.

Estos tratamientos comprenden:

  • Antiinflamatorios no esteroides (AINE): Tratan los signos y síntomas de la AR, como el dolor, la tumefacción y la inflamación, pero no modifican la evolución de la enfermedad ni frenan la destrucción articular.
  • Corticosteroides (glucocorticoides): Son antiinflamatorios relacionados con el cortisol - esteroide producido de forma natural por el organismo - que combaten la inflamación.
  • Antirreumáticos modificadores de la enfermedad (ARME) tradicionales: Alivian los síntomas y retrasan la progresión, con lo que ayudan a mantener a raya la AR. Aunque a menudo mitigan eficazmente los síntomas, en muchos pacientes no logran suscitar una respuesta suficiente. Es frecuente combinarlos entre sí o con un producto biológico para mejorar dicha respuesta.
  • Productos biológicos/modificadores de la respuesta biológica (MRB): Son fármacos genotecnológicos dirigidos contra moléculas específicas del sistema inmunitario denominadas citocinas o contra los linfocitos T o B. Entre las citocinas que son objetivo de los productos biológicos se cuentan el factor de necrosis tumoral (TNF) y la interleucina 6 (IL-6).
  • Tratamiento selectivo contra los linfocitos B: El tratamiento biológico más reciente es un anticuerpo terapéutico dirigido selectivamente contra los linfocitos B. Se ha identificado a estas células como una diana novedosa para el tratamiento de la AR, ya que desempeñan un papel clave en la cascada inflamatoria de la enfermedad.

© 2002-2009 F. Hoffmann-La Roche Ltd
See our Legal Statement