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Recientemente se han descubierto dos oncogenes asociados al cáncer de mama, bautizados como BRCA-1 y BRCA-2 (a partir del inglés breast cancer, cáncer de mama). El riesgo de padecer un cáncer de mama es un 85% mayor en las mujeres con una mutación en los genes BRCA-1 o BRCA-2.
Hasta en un 30% de todos los tumores intestinales se ha demostrado la existencia de una predisposición familiar, que puede ir desde el cáncer intestinal hereditario hasta la acumulación familiar de casos de cáncer intestinal. El cáncer intestinal hereditario representa el 7–10% de todos los casos de cáncer intestinal. En los casos restantes, se desconocen aún las causas genéticas precisas de la predisposición familiar.
Hasta el momento, para los linfomas malignos no se ha comprobado ni una predisposición genética ni la presencia de factores hereditarios. En algunos linfomas no hodgkinianos, sin embargo, se han descrito alteraciones cromosómicas adquiridas en el transcurso de la vida. No se trata, pues, de factores hereditarios, sino de anomalías nuevas y presentes sólo en el tejido linfático. |
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